sábado, 18 de octubre de 2014

LA COLEFICCIÓN: BREVE RESEÑA DE LA SERIE "COMMUNITY".

Esta serie ha tenido muchos problemas para sobrevivir porque sus niveles de audiencia son bajos, pero desde mi punto de vista no se debe, como muchos de los fans piensan, a que el resto del público esté por debajo de su elevadísimo nivel intelectual, sino a que Community tiene un nicho de audiencia reducido, y no cabía esperar otra cosa. Su parte universal es que, como toda buena comedia, tiene un trasfondo trágico, ya que sus personajes entrañables son seres cuya vida se fue por un barranco o se estancó, y están tratando de entender hacia dónde pueden continuar, sin mucho éxito; pero en lo particular, si no tienes ningún interés en el cine, las series, Calabozos y Dragones, el Paintball, y otros elementos de la cultura pop de un contexto y carácter específicos, no te vas a divertir. Y no tener interés en esas cosas es perfectamente válido. Pero si, sin necesidad de estar familiarizado con cada título y detalle al que hacen referencia, puedes distinguir los clichés y los diversos lenguajes cinematográficos, pasarás varios de los mejores ratos de ocio de tu vida.

La parte anecdótica comienza con un protagonista francamente insufrible, Jeff Winger, que había estado trabajando como abogado con un título falso, y cuando lo descubren tiene que ir a una universidad comunitaria llamada Greendale a conseguir uno verdadero. Con tal de ligarse a una hippie guapetona, Britta, crea un grupo de estudio sin querer para la clase de español de Chang, un chino psicótico, y lo interesante hasta allí es que los miembros son de todos colores y sabores. Entre ellos están Annie, una nerd adicta a las drogas de prescripción, Shirley, ama de casa divorciada con aspiraciones empresariales, Troy, un ex-deportista estrella que perdió su beca por una supuesta lesión, Pierce, un viejo junior, heredero de un emporio de toallitas húmedas, que sólo va a calentar la silla por más de una década, y Abed, que, por el bien de la serie, creo que es el verdadero personaje central: un chico con un algún nivel de autismo que quiere ser cineasta, y sólo puede procesar la vida a través de la ficción. Me parece que es ese mundo alternativo que vemos a través de su mente lo que le otorga una excesiva y mágica extravagancia, a veces surrealista, a un contexto que en la vida real es totalmente anodino e impersonal (lo afirmo porque estuve en la preparatoria abierta, en un lugar muy “Greendale”), y es el imaginario de Abed lo que convierte un concurso pedorro en una batalla épica, y una fiesta fallida de Halloween en su pretexto para sentirse Batman o el héroe de una película de zombies. Alabo particularmente a los actores Danny Pudi (Abed), Alison Brie (Annie) y Ken Jeong (Chang), aunque tal vez sea injusta o sea sólo mi gusto personal, porque todos lo hacen estupendo.


Image courtesy of winnond at FreeDigitalPhotos.net

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